viernes, 24 de agosto de 2012

Curiosidades Instrumentales.

El clarinete bajo.

El clarinete bajo, un instrumento de viento-madera, fue inventado a finales del siglo XVIII como complemento a la familia de los clarinetes. No se sabe a ciencia cierta quién fue el primero en construirlo, pero se sabe que fue en Alemania. Originariamente su utilización se limitaba a las bandas militares y a las formaciones de viento, agrupaciones en las que solía doblar las voces de otros vientos o los sustituía cuando no se disponía de instrumentos de tesitura baja. De hecho, algunas de las mejoras introducidas en el clarinete bajo se deben a su participación en desfiles al aire libre. Su utilización como instrumento "suplente" cambió hacia 1950, momento a partir del cual se le comenzó a conceder importancia como solista. En cuanto a su papel en la orquesta, ya desde el siglo XIX había estado presente gracias a la obra de compositores como Richard Wagner o Frederick Delius, aunque no fue hasta el siglo XX cuando el clarinete bajo se afirmó como solista. La emergencia de nuevas tendencias y estilos musicales, así como ala afirmación de unas características técnicas y constructivas estables, provocaron que numerosos autores experimentaran nuevos recursos sonoros y contribuyeran a hacer de su sonoridad grave y rica un elemento calve de la música contemporánea. El virtuosismo de destacados intérpretes y especialistas ha hecho el resto.

UNA PAREJA SORPRENDENTE

Entre todas las obras para clarinete bajo compuestas a finales del siglo XX destacan especialmente aquellas en las que el instrumento se combina con la percusión. Entre todos los elementos de esta familia, parece que es la marimba la que mejor liga con el clarinete bajo. Así parece demostrarse en obras como la Sonata for Bass Clarinet and Percussión, de Patrick Drazen (1979), Three Pieces for Bass Clarinet and Marimba, de Kristen Shiner (1982), Duo, op. 220 form Marimba and Bass Clarinet, de Tauno Marttinen (1983), Three Pieces for Bass Calrinet and Marimba after Drawings, de Philip Grange (1983), y Duet for Marimba and Bass Clarinete, de Jos E. Kovach Jr. (1984).

EL HERMANO MAYOR DE LA FAMILIA

La familia de los clarinetes cuenta también con un miembro contrabajo. El modelo, raramente utilizado, se fabrica en dos tamaños distintos, uno afinado en mi bemol y otro en si bemol que suena una octava por debajo del clarinete bajo. El primero de ellos suele ser el preferido de los directores e intérpretes, puesto que puede fabricarse utilizando las mismas técnicas constructivas aplicadas a los modelos de menor tamaño. En cambio, el contrabajo en si bemol es tan largo que el cuerpo del instrumento debe curvarse sobre sí mismo (presenta el pabellón en la parte superior), por lo que resulta de factura compleja. A pesar de ello, en alguna ocasión puede verse en agrupaciones de viento y bandas sinfónicas de todo el mundo. El clarinete contrabajo no se utiliza en las orquestas, aunque sí ha gozado, en algunos momentos de la historia, de cierta importancia, sobre todo en el ámbito militar. en el año 1851, el constructor de instrumentos Adolphe Sax (inventor del Saxofón entre otros), patentó un clarinete contrabajo hecho de metal que debía incorporarse a las bandas militares de infantería.

 

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